sábado, diciembre 30, 2006

Algo de Montañita

Día sobresaltado. Esta bomba me ha dejado algo trastocado. Para empezar porque mis padres rondaban por ahí. Cuando me enteré del suceso me entró bastante miedo. Al final salieron para Quito con cinco horas de retraso…
Ahora habrá que ver qué pasa con la tregua, qué caminos quedan. Y encima, los dos únicos muertos son ecuatorianos…
No me apetece demasiado escribir hoy, os resumiré al estilo telégráfico mi estancia en Montañita. Ya más adelante pondré las fotos y las frases que hoy prefiero preservar.
Feliz año 2007.


Sol. Caipirinha. Mosquitos. Camarones. Autobús. Surfer@s. Mojitos. Arena. Francia. Cartas. Los belgas flamencos Steijn y Nicolas. Playa. Pulpito al ajillo. Loción antimosquitos. Arena. Reggaeton. Fabricio el Argentino. Batido de Maracuyá. Paseo por la playa. Pelea black vs white. Olas. Cervezas. El Reggaeman. Picaduras de mosquitos. El québecois desaparecido y su amiga asocial. Foie Gras. Comprar chanclas. Pelea black vs black. Sueño. 3 dólares por noche. ¿Has estado en Madagascar? Eder el enano. Cerveza con tequila.Gatos. Hoguera. Bañito. Los australianos del año pasado. Palomitas. Champán. Quemaduras. Pueblo pescador. La camarera chicharrera. Risas. Atardecer. Comprar bañador. Huevos Fritos, ensalada de fruta y jugo de piña para desayunar. Feliz Navidad. Comprar toalla. Perros. Protector solar. El misterio de la Suiza. Hippys. Pastas con Arroz. Dimitri. Fanny. Anne Kristell. Tiphaine. Sophie. Camille.
Just Montañita.

Un reggaeton muy de moda y que no paró de sonar en Montañita. Según me contaron, la oposición de Chávez en Venezuela utilizó esta canción como slogan…por lo de atrévete…

domingo, diciembre 24, 2006

Playita pa Navidad.


Al final se impuso la playa como destino para pasar estos días navideños . Y es que mis compañer@s de viaje desean experimentar lo que es poder bañarse en estas fechas. En mi caso esa idea la tengo un poco vista, pero bien es cierto que la playa siempre es un buen método de iniciar unas merecidas vacaciones.
Esta vez iremos a Montañita, tierra sagrada para l@s surferos. Habrá que tener cuidado por lo tanto con las olas y con el sol, que promete quemar sin cesar. Desde aquí aprovecho para desear a l@s lectores del blog unas muy felices fiestas.
Y si es posible, piensen en mi cuando saboreen cavas o champagnes. Hasta pronto!

viernes, diciembre 22, 2006

De Recuerdos va la cosa...

Qué de recuerdos puede brindar una simple frase. Primeramente intentaré contextualizarla.
Curso 03/04. En el 3º C vivimos el sevillano Manu, la zamorana Tamara y servidor. En el 2º C, la canaria Ruth, el alemán Oliver y el argentino Pablo.
Con los demás del edificio apenas tenemos relación. Una reunión con la casera está prevista. Sí, la casera del 3º C es la misma que la del 2º C, y que la del 1º...cinco pisos de nueve que había en el edificio, lo justito para que Marisol maneje a su antojo las asambleas.
La reunión no recuerdo a qué venía, sólo soy capaz de rememorar dos cositas. La primera, que Tamara cuando se enfada le echa ganas. Vaya con la zamorana pensamos Manu y yo, hasta ese día no la habíamos visto nunca así.
Y aquí llega la sutileza del día, la frase mítica de Pablo el argentino. Intentaré ser fiel a sus palabras: “Ché Marisol, y este viste, en las escaleras la caja del...cómo se dice...del matafuegos está abierta y cualquiera lo roba”. Silencio generalizado. Marisol no ha entendido un carajo, pero nosotros tampoco. Pablo presenta una sonrisa bien orgullosa tras su intervención. Nosotros seguimos sin entender nada. ¿Matafuegos? ¿Eso qué es lo qué es? ¿Un bombero de corte asesino?. No. El matafuegos es para Pablo un extintor de incendios. Y en Ecuador también, como en todo el continente imagino.
Y claro, de esta sencilla frase sacamos, para variar, petróleo. “Ché Manu pásame el matahambre” (que vendría a ser la comida). El Mataenfermedades (medicamentos), el Mataaburrimiento (la tele)...No recuerdo qué más inventamos, rogaría a Manu que me refrescase esta memoria debilitada.
A Pablo lo acabamos llamando "el Matafuegos", y a Oliver "el Toma tu Gaaaaaaaaaaaaaaato", aunque eso es ya otra historia
El caso es que desde aquél entonces jamás volví a leer o escuchar esta original manera de llamar al extintor. Hasta ayer. Y créanme, no hay nada mejor que volver a emitir las risas de antaño.

miércoles, diciembre 20, 2006

Nuevas Responsabilidades...


viernes, diciembre 15, 2006

Otavalo, Ibarra y Cotacachi

El reencuentro con Otavalo era inevitable ante las inminentes Navidades y los consecuentes viajes a Europa de algunos.
Otavalo, ciudad que alberga el considerado mayor mercado indígena de Sudamérica, fue mi primera excursión en el Ecuador, y desde entonces no había vuelto.
El sábado por la mañana lo consumimos comprando, regateando siempre. Si bien nada podrá asemejarse al regateo en las Medinas marroquíes, el otavaleño es buen comerciante y gusta rebajar los precios poquito a poquito. De hecho, los otavaleños son los indígenas más y mejor volcados con el comercio, son los que realizan ferias de artesanía por Europa, Méjico, Estados Unidos...
Compramos un poco de todo: ponchos, manteles, bufandas, alfombra... evidentemente Pauline gastó más porque yo no sé aún cuándo volveré a tierras familiares.
Aprovechamos para hablar con los comerciantes. Nos decían que, tras una década de los noventa muy provechosa, ahora la competencia era demasiado importante. La mayoría pensaban en emigrar, preferentemente a Europa, pero también a Méjico...Y es que es necesario que el otavaleño innove, que logre distanciarse algo de su vecino, porque en realidad casi todos venden lo mismo...
Tras este agotador comienzo de jornada, fuimos a Ibarra, a unos 30 minutos en autobús. Ibarra es conocida como la ciudad blanca, porque en su tiempo era donde vivían las clases más adineradas de la provincia de Imbabura. Lamentablemente un terremoto a finales del siglo XIX destrozó completamente la ciudad, si bien a pesar de ello denota cierto encanto. Al llegar, cogimos un taxi para dirigirnos a un hotel recomendado por la guía. Como no podía ser de otra manera, el hotel había sido derrumbado hace algunos años...(aprovecho para exigir a las guías que actualicen!). Al alargarse por lo tanto nuestro viajecito, pudimos profundizar nuestra conversación con el taxista. Ante nuestra sorpresa, éste se declaró admirador de Bin Laden, comparándolo con el Che, aunque eso sí Jesucristo era su figura de devoción por excelencia. Nos habló de la oligarquía ecuatoriana, de los grupos guerrilleros...y nos pidió que contásemos todo esto a Europa, donde se tiene una visión del pobre en Ecuador equivocada. Nos sorprendió desde luego su devoción por Laden, y su discurso político de ¿izquierdas? (Son realmente todos los taxistas nazis Manu?). Aprovecho entonces este espacio para transmitiros su voluntad, si bien insisto en que no creo que sea muy representativo…
Ya en el hotel nos encontramos con Camille y Anne Kristell, que habían prescindido de la visita de Otavalo. Una alargada estancia en un bar bien simpático fue el colofón de una jornada ciertamente completa.
Al día siguiente, y tras una visita fulgurante de Ibarra, fuimos a una laguna no muy lejos.La laguna de Yahuarcocha (Significa Lago de Sangre en honor a una batalla entre los Incas y los Caras). Demasiado turista posiblemente, el agua bien poco cristalina…

Ya para almorzar decidimos ir a Cotacachi, a unos treinta minutos en autobús. Cotacachi es la ciudad del cuero, la población prácticamente en su totalidad trabaja en esta actividad. No compramos nada, lo dejamos para otra visita…Conviene hablar del alcalde de Cotacachi. Auki Tituaña, genio y figura, indígena que como vemos se declara íntimo de Fidel. De hecho Cotacachi ha recibido reconocimientos por su apuesta por la democracia participativa.

Y así acabó nuestro fin de semana, el último de Pauline en Ecuador en 2006.

viernes, diciembre 08, 2006

Chuta Cuarenta

La última vez que escribí os hablaba del campeonato de cuarenta (juego de cartas ecuatoriano) que iba a jugar en FAO el martes como todos los centros de trabajo por acá...Pues bien, rodeado de ecuatorianos, de consumados especialistas del cuarenta, logré alzarme con la primera posición en el torneo. Mi pareja fue Fernando, y la verdad es que arrasamos. Tres partidas, tres victorias, y la satisfacción de recibir una premio gastronómico: una cena para dos de sushi con botella de vino en el restaurante de un hotel de 4 estrellas. A mí no me gusta el pescado crudo, pero me imagino que éste tendrá por una vez un sabor distinto, el sabor sencillamente de la victoria...
En todo caso fue un día muy gracioso. Empezamos con dos horas de retraso, al final el calendario de partidos que con tanto ahínco habíamos creado Lautaro y servidor se lo pasaron por el forro. Llovía el vinito e incluso el whisky, unos canapés deliciosos y la pegadiza música de las fiestas de Quito. Y por supuesto, entre los “dos por guapo” y los “dos por limpia” (gritos que simbolizan los puntos en el cuarenta) entonábamos todos un emotivo “Viva Quito”.
Tras acabar el torneo, me fui rápidamente a casa a presenciar en diferido el ser o no ser de mi Barcelona. Si yo había ganado al cuarenta, el Barcelona no podía hacer otra cosa que imitarme. Y tardaron veinte minutos en darme la razón.
Con estas dos importantes victorias salimos por la noche con amigos del trabajo de Pauline.
Las fiestas de Quito en realidad me decepcionaron algo. Esperaba más actividad en la calle, y si bien hubo desfiles y tal, no sé, entiendo que faltó el comer y beber en la calle, requisito indispensable en toda fiesta popular que se precie... Además, no deja de ser cierto que es cuando menos raro que se celebre la fundación de Quito por los colonizadores de Castilla, entre otras cosas porque Quito existía antes (Quitu).
Lo gracioso era ver pasar las chivas, unos pequeñitos autobuses repletos de gente cantando, saltando y bebiendo canelazo.
Al final, entre la fatiga y la lluvia no subimos en ninguna. No os esconderé que en mi caso la probabilidad de marearme era bastante alta.
El caso es que ayer decidimos hacer otro torneo de cuarenta, esta vez entre extranjeros pasantes no remunerados. Ese era el requisito. Se trataba de demostrar que mi victoria no era casual, y que la FAO de esto sabía mucho. Por eso mi pareja fue Anne Kristell, la “otra” pasante en FAO. Tras un dubitativo comienzo (las cervezas de Anne Kristell se presentan como principal explicativo), logramos imponernos con honores y en mi caso confirmar mi imbatibilidad en este juego.
Y es que sigo bañándome en la cultura ecuatoriana: tras la política y el fútbol, quedaban las cartas. Y de hecho, en marzo recalaré en Madrid, lo que por desgracia también, viene siendo parte de la cultura ecuatoriana...

martes, diciembre 05, 2006

¿Y esto qué es lo que es ?


Durante interminables semanas me pregunté qué quería decir exactamente este cartelito tan frecuente en los parqueaderos. Para empezar lo de la llanta no me quedaba muy claro, pero en todo caso me parecía muy amable avisar de un posible peligro. Hasta que un día andando con Edgar se me ocurrió preguntarle qué siginificaban estos mensajitos. Pues bueno, acá llaman a las ruedas llantas, y en realidad el cartelito avisa de que en caso de aparcar delante de un garaje, se le pincharán las ruedas, las llantas vaya. Y al parecer es estrictamente así, en vez de llamar a la grúa, acá directamente pinchan las llantas de manera a que el infractor no vuelva a las andadas.
Por lo tanto, lo que pensaba que era un aviso altruista, se trataba en realidad de una amenaza manifiesta.
Tras esta pequeña anécdota os contaré en los próximos días cómo se viven las fiestas de Quito, que son esta semana. Uno de los puntos culminantes será sin lugar a dudas el torneo de mañana de Cuarenta en FAO. Se trata del juego ecuatoriano de cartas por excelencia, que se juega esencialmente en estas fechas. Todos, absolutamente todos los centros de trabajo organizan su popio torneo.
Existe hasta el Campeonato Mundial de Cuarenta, pero curiosamente sólo participan ecuatorianos…debe ser que lo de Mundial da prestigio…
Ya veremos cómo me desenvuelvo mañana, dicen que el novato suele rendir bien en este juego…

Os dejo con una preciosa canción catalana de resistencia. Se la dedico muy especialmente a mi cuñado Ricard.

viernes, diciembre 01, 2006

Cantando el Himno con Correa

Os dejo con un video casero que hicimos mientras cantamos el himno nacional ecuatoriano el día de la victoria de Alianza País. El video lo hice yo con mi cámara de fotos, por lo tanto no sean demasiado exigentes. Impactante es la luz que rodea la figura de Correa...

Una celebración por todo lo alto

A las 17.30, aún no del todo seguros de la victoria de nuestro candidato, llegamos a la Sede de Alianza País, en la concurrida Avenida Shyris, esta vez con la calle cortada por las elecciones.
Las gradas dispuestas en la Shyris están abarrotadas, y decidimos ubicarnos ahí mientras esperamos a nuestras amigas. El precio que tiene ser un apasionado por la Patria y por Correa es que se llega al lugar de celebración con demasiada antelación. Pero de esta manera pudimos disfrutar del lado de la fiesta más tranquilito, además con las dudas lógicas que seguía suscitando el escrutinio.
Una hora después llegaron Tiphaine, Anne Kristell y Nadege, y más tarde Camille e incluso nuestro camarada Edgar. Cada vez había más y más gente, y por lo tanto menos hueco para bailotear. Y es que Alianza País había montado un escenario con música de la campaña al principio, y luego con varios grupos que tocaron merengue, cumbia, salsa y reggaeton. Hasta el domingo, consideraba deleznable este estilo musical, especialmente por sus letras ofensivas a la mujer. Pero había ganado la izquierda, y por celebrarlo se celebraba hasta con reggaeton y su “Dale mamita, dale”.
Como dije en su momento, fue una celebración particular por la ausencia de alcohol. Es lo que marcaba la Ley Seca, si bien no os esconderé que había algún que otro vendedor ambulante de canelazos y vino dulce. Yo, como buen ecuatoriano de adopción, no bebí para respetar las reglas del buen votante, sabiendo que días más tardes celebraríamos la gran victoria.
Se respiraba euforia en Quito, porque a medida que pasaban las horas se disipaban los miedos de fraude, porque Ecuador no iba a tener a un tonto de Presidente (Muchos graffitis en la ciudad habían jugado con el segundo apellido de Noboa, por lo que en vez de Pontón, se convertía en un simpático Álvaro Noboa Tontón)
Correa estaba al llegar nos decían sin cesar, y para amenizar la espera un poquito de Juan Luis Guerra. La Shyris era un mosaico de banderas del Ecuador, pancartas de Correa… Yo me había puesto mi traje de gala: mi camiseta de Alianza País (cortesía de Iván Collantes) sujetando una pancartita de papel con la cara de Correa.

Tiphaine y Anne Kristell enarbolaban una bandera de Alianza País que habían robado al propietario de su departamento.
Correa seguía sin llegar, y por la pantalla gigante dispuesta veíamos que aún estaba respondiendo a los medios. Pero sabíamos que tarde o temprano llegaría, y la espera era por una vez dulce porque éramos conscientes de estar viviendo momentos únicos en nuestras vidas. Eran nuestras primeras elecciones en el continente, en mi caso la primera vez que podía cantar victoria en un proceso electoral…No cesaban de pasar aviones sobre nuestras cabezas, y es que el Aeropuerto de Quito está en plena ciudad, de hecho se rumorea que es de los aterrizajes más complejos (no temas Mamá, hasta ahora no ha habido ninguna tragedia). Era por lo tanto inevitable acompañar con la mirada el ruido estruendoroso que dejaba tras de sí el avión. Quizás mirábamos para verificar que era un avión comercial y no uno militar…
Tras cinco horas de espera, a cada uno le dolía lo que quería. En mi caso, las rodillas, Pauline la espalda, a otros los pies…Pero debíamos resistir, por fin íbamos a ver a Correa. Y llegó, tarde, a eso de las 22.00 pero llegó. No cesábamos de gritar, de corear su nombre. Había llegado con su mujer, la belga Anne Malherbe y sus dos hijas, pues su hijo más chico se había ido ya a la cama. Y no se me vaya a olvidar la madre, la madre de Correa, una de las protagonistas de la campaña que como dijo Rafael se la estaban rifando en Hollywood… Y es que Correa se mostró desde un principio muy bromista, tranquilo, como si no se hubiese dado cuenta aún de lo que había conseguido y de lo que le esperaba a partir de ahora. No dudó en coger el micrófono y cantar, con todos nosotros, algunos himnos de su campaña. Especialmente el último de ellos, aquél que mencionaba directamente a Noboa y que quizás convirtió a los indecisos en “Correistas”.
“No queremos ser,
lo que un rico quiera,
un pueblo de mendigos
en una hacienda bananera.
Sí queremos ser
una Patria digna
libre y soberana
por América Latina”
Tras este momento lúdico y de alta complicidad con el público presente, el nuevo Presidente del Ecuador se puso manos a la obra e inició un discurso estructurado y muy apropiado. Habló en nombre de los que le habían votado, de aquellos que habían votado Alianza País para frenar a la derecha, e incluso de los que no le habían votado. Reiteró que el desafío que propone debe ser tarea de todos los ciudadanos y no de sólo un hombre. Aunque no hiciese falta que lo hiciera, recordó sus ejes programáticos y su compromiso por cumplirlos. Agradeció a su equipo por el gran trabajo que habían realizado los últimos días de campaña, así como a su familia por soportarlo en estos momentos tan intensos.Hasta se pegó un bailoteo con su esposa…

Antes de irse, volvió a armarse de valor y con micrófono en mano lideró el cántico de Quito, de Guayaquil para que no haya malas interpretaciones, y un entrañable homenaje al Che a través de la mítica canción “Comandante” Hizo gala de su dominio del Quechua que emocionó a todos los presentes. Y es que la política vive de simbolismos, y hablar Quechua en el Ecuador es uno muy impactante. Ya dispuesto a irse, una tímida voz inquirió…”¿Y si cantamos el himno no más?. Todos nos reímos, y la mayoría con la mano en el corazón cantamos ese himno ecuatoriano tan pegadizo.
Se acabó el himno, se fue Correa, y nos fuimos nosotros, a casa tras comer algo
Ya en casa, Pauline y yo nos mirábamos incrédulos ante lo que acabábamos de vivir. Correa había ganado, Noboa saboreaba por tercera vez una derrota electoral…
El martes fuimos a celebrar como se debe la victoria en La Mariscal. Fue una celebración serena, de cerveza y discusión, que nos permitió llegar a la siguiente conclusión: desde que ganó Correa en noviembre 26, no ha llovido en Quito. Y eso, en periodo de lluvias, convierte en mítica la victoria del pueblo ecuatoriano.
El 15 de enero, Correa será oficialmente el Presidente del Ecuador. A partir de ahora reorientaremos el blog a otros menesteres. Decidimos dar una cobertura exhaustiva a estas elecciones porque no podía ser de otra manera. Al menos estas semanas tan intensas han confirmado que la política sigue siendo mi genuina preocupación. Aquí o allá, politólogo siempre serás…