domingo, febrero 25, 2007

Welcome to Baños

En Riobamba me quedé realmente poco tiempo. Y es que llegué al Hotel Glamour a las doce de la noche.
Al día siguiente temprano nos dirigíamos a Baños. Para ello cogimos un taxi hasta la terminal de autobuses. A diferencia del habitual dolarito, el taxista exigía 1.25$. De poco me sirvió intentar negociar, el tipo no se bajaba del carro. Al fin y al cabo, 25 centavos es bien poco y decidimos solicitar sus servicios.
Fue una carrera agitada, porque el man manejaba el carro de forma algo violenta y agresiva. Hasta que de repente, se paró. Salió del carro y nos invitó a hacer lo mismo. En un castellano inconmprensible me dijo no sé qué de las ruedas, y que nos dejaba ahí, a dos cuadras de la terminal. Yo, bastante asombrado, recogí el dinero de mi bolsillo para pagar al tipo, algo menos dado que no había cumplido con el trato. Pero fui demasiado lento, el taxista ya se había ido...sin cobrar! Especulen lo que crean oportuno, yo sigo sin entender qué sucedió realmente.
La terminal era verdaderamente un caos.Autobuses por todos lados, indígenas desesperados por pillar asiento en los buses...
Tras una hora de espera, salimos en dirección Baños, a una hora y media de Riobamba y especialmente conocida como la ciudad de las termas y los baños. Ah,ypor supuesto por la ceniza que desprende el Tungurahua...

Al ser periodo de feriado por carnaval, la ciudad estaba abarrotada de gente. La tranquilidad que habitualmente reina en Baños brillaba por su ausencia. Nos costó encontrar un hotel para hjospedarnos, pues nadie quería darnos una habitación para una sóla noche. Además, en feriado los hoteles duplican sus tarifas, es algo permitido por el Ministerio de Turismo ecuatoriano...
Al final acabamos en un proyecto de hotel, que de momento sólo cuenta con una habitaciópn terminada. Era como estar en una gran casa en construcción. Diez dólares por persona, la habitación muy chévere y a visitar Baños.
Esa misma tarde de sábado cogimos una chiva (buses de los que habé durante las fiestas de Quito, sin techo en la piso de arriba) para realizar la ruta de las cascadas.
En la actualoidad la policía prohíbe sentarse en la parte superior de estas chivas turísticas.
Pero claro, a los ecuatorianos eso les da igual, tanto a los turistas nacionales como al dueño de la chiva. El caso es que el marrón se lo llevaba el chófer y el guía, que no cesaban de exigir al personal que se bajasen. Evidentemente nos topamos con un poli que no nos dejaba seguir...total una hora y media perdida.
Tras solucionar el asunto un empleado de la empresa de la chiva, seguimos nuestra ruta con paisajes impresionantes, una tarabita y el pailón del Diablo, una cascada impresionante que culminó nuestra actividad vespertina.


Al día siguiente, paseo de dos horas en caballo por paisajes de nuevo increíbles.

Haremos en cierto modo omisión a la absurda caída que sufrí en un pequeño torrente, que no vino tan mal dado el calor que hacía...
No, no nos bañamos en las aguas termales de Baños porque aquello parecía la piscina municipal de un pueblo en el mes de agosto. No había sitio ni para una hormiga, y por lo tanto cogimos la guagua para llegar a Puyo, las puertas de la Amazonía. Luego sigo.


lunes, febrero 19, 2007

Empezamos bien...

Con motivo de la visita de nuestra amiga Carole al Ecuador, decidí aprovechar el feriado por carnaval (lunes y martes) para conocer por fín la Amazonía. Carole y Pauline ya habían salido una semana antes, camino el Sur hasta Cuenca pasando por la Laguna de Quilotoa, el Chimborazo…
El viernes debíamos encontrarnos en Riobamba, a tres horas de Quito. Salí tarde porque durante la mañana y parte de la tarde la FAO aseguraba un taller en el marco de la Mesa de Seguridad Alimentaria que preside.
El bus salía a las 19.15, pero salí de casa a eso de las 17.30. Y es que todo el Ecuador pensaba viajar en ese momento. Fui a la terminal terrestre en el Quito Colonial en trolebús. Es lo que todo el mundo me había recomendado, ya que en taxi por el tráfico hubiese tardado siglos en llegar. He de reconocer que he recurrido bastante poco al trolebús, autobús o ecovía. En cierto modo porque los taxis resultan una opción más que asequible, pues una carrera por lo general cuesta un dolarito.
Al salir del trole ya en la parada correspondiente, noté que me faltaba algo. Mi cartera había desaparecido, y con ello 50 dólares, mis tarjetas de crédito, de estudiante, mi DNI…
"Me cago en su puta madre, que me han robado joder". Es lo primero que me vino a la cabeza, algo muy similar a lo que se le podría haber ocurrido a mi hermana por cierto...




Desesperado y con una rabieta de cuidado me giré para inmediatamente coger del cuello a un ecuatoriano exigiéndole que me devolviese la cartera. El hombre, bigotudo y de baja estatura se esforzaba en decirme que el no sabía nada, que sólo se dirigía a Latacunga. Ya con un tono menos violento, le seguí exigiendo explicaciones, que se vaciase los bolsillos. El hombre, aún agarrado por mis desesperadas manos me enseñaba cómo no tenía nada en sus bolsillos.
En eso llego la policía, que curiosa como todo ecuatoriano me preguntó qué pasaba. En ese momento expliqué a la policía que no sabía si había sido el hombre en cuestión, que me giré y como lo ví a él pues hice la justicia por mi cuenta. La policía no paró de interrogarlo ahí en medio de la calle. El hombre iba a Latacunga, a dos horas de Quito, pero en su mochila sólo llevaba una cazadora. La policía estimó, y especialmente orgullosa así me lo comunicó, que este hombrecillo tenía algo que ver, que estaba compinchado.
Y en esas nos fuimos el ecuatoriano, tres policías y servidor a una comisaría que había allí al lado. Yo era un manojo de nervios, no tenía ya mi documentación y además por mi culpa un hombre inocente estaba siendo maltratado.
Y tanto que fue maltratado, recién en la comisaría empezaron a empujarlo y a darle un tortazo en la cabeza del que seguramente yo no hubiese salido vivo. Exigí a la policía que parase, que el tipo no tenía nada que ver y que seguramente habían sido unas mujeres (putorras diría mi padre) que se habían llevado el botín. La policía seguía insistiendo en la teoría de que estaban compinchados (parecían Acebes y Zaplana), y me sugirieron que les dejase hacer su trabajo. Rápidamente fui a un locutorio a llamar a mi madre, para que cancelase las tarjetas de crédito. Ella, para variar, empezó a echarme la bronca cuando le conté la historia, pero me imagino que al verme tan enfadado cambió su estrategia adoptando una postura mucho más conciliadora.
Tras una breve pero intensa conversación familiar, sin dudarlo me dirigí a la comisaría de nuevo. Y cuál fue mi sorpresa cuando el policía me comentó que el ecuatoriano había confesado, que estaba compinchado y que estaba llamando a las tipas para que devolviesen la cartera. “Me cago en la puta", al final tenían razón los polis y el tipo este era más falso que Judas.


Tras diez minutos de espera, volvieron par de policías y el desde ahora ladrón traidor. Las tipas habían gentilmente depositado mi cartera en una basura. Recuperé todas mis tarjetas y papeles, pero no los 50 dólares. En ese momento, lo verdad, me daba igual. Rápidamente llamé a casa y por suerte aún no habían cancelado las tarjetas.
Y me sobró hasta tiempo para coger mi bus a Riobamba.
Fueron muchas emociones, pasé de la desesperación a la euforia pasando por la incredulidad. Al final resultó clave el agarrar al tipo, yo que tenía tantos y tantos remordimientos…
Desde luego que no justifico la violencia policial, pero digamos que la consternación disminuyó cuando supe que era realmente culpable.
Y en el transcurso del viaje a Riobamba no cesé en pensar en el acontecimiento. Aún me sigue extrañando mi aireosa reacción. Rara vez he estado tan enfadado como en aquél momento, y eso supongo que explica mi comportamiento algo violento.
Pero en fín, al final es verdad que en el Ecuador, todo problema acaba teniendo su solución, en esta ocasión me ha costado cincuenta dólares…
P.D- Bueno, reconozco que las fotos son bastante exagerdas, ni el ladrón tenía pistola ni los polis estaban con tal arsenal...

miércoles, febrero 14, 2007

Una lanza a su favor

No voy a entrar a valorar el caso de De Juana Chaos. No creo que sea el lugar, ni yo la persona apropiada, al vivir de muy lejos este asunto. Sin embargo, estimo oportuno socializar el artículo de Oleguer Presas al respecto. Oleguer, para los que no lo conocen, no es periodista. Tampoco es un tertuliano que, del brazo de María Teresa Campos, aparenta saber de política. Se trata de un futbolista, o más bien deberíamos decir de un humanista cuya actividad profesional es el fútbol.


Y es que estamos ya hartos del perfil del futbolista corto, simplón, repetitivo y a menudo cercano a la subnormalidad y a la ineptitud intelectual. Oleguer siempre ha merecido el mayor de mis respetos. Empezó con su rechazo a la Constitución Europea mientras el resto del plantel barcelonista se paseaba con una pancarta a favor de dicho Tratado. Oleguer se negó a promocionar un texto que consideraba favorable a los intereses capitalistas y contrario a Catalunya. Se le ha visto en manis contra la guerra en Irak, contra los skins.. Sólo por eso, por ser diferente al borreguismo futbolero, se merece un respeto. Pero es que además, lo que dice en el artículo es muy sensato. Y la verdad, tiene gracia que sea un futbolista el que tenga que llevar a cabo una reflexión sana y sincera del caso, ante todo este terrorismo mediático y opinión única que sufrimos día sí y día también. Esto es lo qu declaró Oleguer, en la sala de prensa del Nou Camp acerca de su artículo: "He querido utilizar el caso de De Juana Chaos para hacer una crítica del denominado Estado de Derecho y para cuestionar la verdadera independencia del poder judicial y el poder político". Y es que al chaval le han llovido miles de palos. Y ya se sabe, lo de la libertad de expresión...pues depende para qué...así nos va.





Y aquí va el artículo. En castellano, atendiendo a quiénes son los lectores de este blog. En Euskera o en Catalán no lo entendería tanta gente.

La buena fe


De Juana Chaos ha pasado los últimos 20 años en la cárcel. Reducida por los beneficios penitenciarios que contemplaba la anterior legislación vigente, se había computado y establecido una condena de 18 años por los crímenes que cometió. Aún así, sigue en prisión preventiva pendiente de la resolución definitiva del procedimiento abierto por el contenido de dos artículos publicados en el periódico Gara. El Tribunal de la Audiencia Nacional española considera que en estos artículos de opinión, De Juana Chaos ha cometido un delito de amenazas terroristas y le ha condenado a 12 años y medio de reclusión. Como protesta por esta decisión, De Juana Chaos ha decidido declararse en huelga de hambre y llevarla hasta las últimas consecuencias.El Estado de derecho -como nos repiten tantas veces como si de una campaña publicitaria se tratase - no contempla la pena de muerte ni la cadena perpetua. De la misma manera sigue prohibiendo la eutanasia. Me guiaré por la buena fe y supondré que el Estado de derecho no ha dejado de confiar en sus propias leyes y sigue sin querer aplicar la cadena perpetua o la pena de muerte. Guiado por la misma buena fe consideraré que los motivos políticos no permiten que la eutanasia sea legal. Supondré, también movido por la buena fe, que el contenido de los artículos que ha publicado De Juana Chaos es suficientemente explícito y claro como para mantener en la cárcel a una persona con riesgo de morir. Me gustaría pensar que en el Estado de derecho hay libertad de expresión y que, en el presente caso, así como en el caso Egunkaria o en el del actor Pepe Rubianes -por citar sólo algunos-, hay indicios suficientes como para procesar a los responsables. En caso contrario, todo el mundo ya habría puesto el grito en el cielo, como es costumbre cuando se dan episodios de falta de libertad de expresión lejos de estos lares, pongamos por caso Marruecos, Cuba o Turquía. La buena fe me impulsa a pensar que en el Estado de derecho la justicia es igual para todos, que no influyen las presiones políticas y que realmente existe la independencia judicial; que las declaraciones del ministro de justicia López Aguilar en las que afirmaba, refiriéndose al caso De Juana Chaos, que "el Gobierno construirá nuevas imputaciones para evitar dichas excarcelaciones" no han influido para nada en la sentencia judicial.Alguien decía: hechos, no palabras. Pues David Fernàndez en su libro Cróniques del 6 i altres retalls de la claveguera policial, nos informa de los siguientes hechos: el exgeneral de la Guardia Civil y responsable destacado de los horrores de Intxaurrondo, Enrique Rodríguez Galindo, fue condenado a 75 años de cárcel por el asesinato de Lasa y Zabala y tan sólo cumplió poco más de cuatro alegando problemas de salud. Julen Elorriaga también fue excarcelado por motivos de salud; condenado a casi 80 años de cárcel por los mismos hechos sólo ha cumplido un 3% de la condena. De la Rosa, después de estafar a toda España, gracias a una depresión, puede gozar de un generoso régimen de tercer grado en su casa. Rafael Vera, después de ser condenado a 10 años de cárcel por el secuestro de Segundo Marey, reivindicado por los GAL, sólo pasó 8 meses recluido por esa causa... David, en su libro, habla básicamente de torturas y torturadores; de como la justicia muestra diferentes grados de severidad en función del acusado; de como funciona la maquinaria informativa para criminalizar determinadas disidencias; de como la policía crea las pruebas necesarias para imputar a aquellos que les interesa políticamente; de como el gobierno no quiere ni oír hablar de los informes del Relator Especial para la Cuestión de la Tortura de Naciones Unidas o de organismos como Amnistía Internacional, donde aseguran que en este Estado de derecho se tortura.Pero ahora resulta, además, que la propia fiscalía de la Audiencia Nacional pide el archivo del caso Egunkaria; no hay pruebas, alegan. Resulta que en noviembre de 2004 el Tribunal de Estrasburgo condena al Estado español por "no investigar" las torturas denunciadas, 12 años atrás, por 17 independentistas catalanes: era necesario callar las voces discordantes durante los Juegos Olímpicos. Y resulta también que, en noviembre de 2005, Zapatero indulta a cuatro policías locales de Vigo inhabilitados y condenados en sentencia firme a 2 y 4 años de cárcel por apalizar, insultar y vejar al ciudadano senegalés Mamadou Kane. De la misma manera que resulta que Aznar había hecho lo propio en diciembre del 2000: 14 agentes condenados por torturas eran indultados; uno de ellos, reincidente. Y resulta que...Que estoy hecho un lío. Demasiado a menudo este Estado de derecho tiene zonas oscuras que me hacen dudar. Todo esto huele a hipocresía. Y tanta hipocresía provoca que a uno se le agote la buena fe.

Por y para ellas.

Este blog debía, desde hace tiempo, un homenaje como es debido a dos de las personas que me han acompañado en esta mi aventura de la Cooperación.
Arianita, la italiana, nos dejó hace mucho tiempo, en los albores del mes de noviembre. Y Anne Kristell, la marsellesa, recién dejo el Ecuador para embarcarse en una seguramente apasionante aventura en el Brasil.
Ambas han sido mis co-stagiaires, mis camaradas pasantes, la hermana grande y la hermana chica. La verdad es que me costará horrores olvidarlas, ellas que han vivido como yo intensas horas de trabajo en la FAO.
De Arianna mi retina retendrá su impecable sonrisa, su omnipresente carcajada que acaba siempre contagiando y su apetito de auténtica cerda :) . De Kristell seguramente sus vacaciones, su cruzada contra la FAO y la Pilsener.
La verdad es que en parte gracias a ellas me sentí tan bien en el Ecuador desde los primeros días. La héjira de Arianna fue dura, porque pasábamos muchas horas juntos en la oficina. La de Kristell lo es además porque me hace ver que mi estancia acá se agota a pasos agigantados.
Espero veros pronto, ya veremos donde. Ambas tienen que capacitarse muchísimo para que acabe integrando ese proyecto de ONG común, ese FIAT Cuyes tan original.
Desde aquí os mando un abrazo sincero, y como decía Arianna: Exitos, bendiciones, venturas.

P.D- Acá en el Ecuador, el 14 de Febrero es también el día de la amistad. Pues eso, más razón para publicar esto.

sábado, febrero 03, 2007

Muerte Sospechosa...

Como ya sabrán todos aquellos que se interesan mínimamente por lo que acontece en el mundo, la Ministra de Defensa del Ecuador murió hace unas semanas.
Fue una muerte sorprendente como absurda. Nos pilló a todos por sorpresa porque no es ni mucho menos habitual, véase normal, que muera un ministro, y menos cuando tan sólo lleva una semana en el cargo. Lo absurdo de la desgracia reside en el cómo se produjo la catástrofe.
Tras un acto vespertino de demostraciones militares aéreas, la Ministra Guadalupe Larriva, acompañada por su hija Claudia, decidió volver en helicóptero. Según se ha podido saber, la Ministra debía volver como fue, esto es, en carretera. Nunca sabremos bien del todo si la decisión de ir en helicóptero vino motivada por expreso deseo de la Ministra o por recomendación de los altos cargos del ejército.

El caso es que volaron dos helicópteros, en uno iba la Ministra, y en el otro la hija. Según marca la norma, los helicópteros estaban separados el uno del otro por unos escasos cuatro metros, estando uno detrás y algo debajo del otro.
Algunos testigos han afirmado que vieron chocar las aspas de los helicópteros, lo que finalmente acabó provocando la tragedia.
La pregunta obligada es ¿por qué? ¿Cómo pueden chocarse las aspas de dos helicópteros? A tenor de la escasa distancia que separan estos helicópteros, el accidente puede ser visto como una posibilidad más. Pero al mismo tiempo, este tipo de operaciones se harán miles de veces sin problema alguno.
Al ser tan raro este accidente, las especulaciones de cada ecuatoriano florecieron libremente. Cada uno tiene su punto de vista, su manera de entender el siniestro.
Algunos, entre ellos Pauline o el Partido Socialista (Guadalupe fue Presidenta del Partido), declaran sin tapujos que se trata de un atentado político. Los defensores de esta teoría de la conspiración no tienen claro aun si el atentado debemos atribuírselo a las Fuerzas Armadas Ecuatorianas, a la C.I.A, a ambos...
El caso es que las sospechas tienen cierto fundamento. Por un lado, las Fuerzas Armadas no vieron con buenos ojos la desginación de una marxista declarada como Ministra de su cuerpo. Además, Larriva había indicado que las Fuerzas Armadas verían modificadas sus actividades, así como indicó la rebaja de los sueldos más altos.
En lo que respecta al intervencionismo terrorista americano, no faltan ejemplos en América Latina para cuando menos considerar esta posibilidad. Los más detallistas indicarán además que la base estadounidense de Manta (Correa prometió no renovar el acuerdo de Manta...) está ubicada a tan sólo veinte minutos de donde se produjo el dramático accidente.
En realidad, y desde mi modesto punto de vista, así como existen motivos para considerar la vía del atentado, también existen poderosas razones para descartar esta opción.
Primeramente, y en lo que respecta al intervencionismo de la C.I.A, Ecuador todavía no es un problema. Ciertamente puede serlo, o lo será, pero de momento la estrategia de los Estados Unidos ha sido más bien el apostar por la cautela y esperar el desarrollo de los acontecimientos. No es de recibo para Washington enemistarse con otro país más de la región, por lo que me cuesta creer que se aventure en este atentado.
Por otro lado, un atentado de este calibre no se organiza en par de minutos. No es ya sólo que la Ministra sólo llevaba una semana en el cargo, es que como ya hemos dicho no estaba previsto que fuese en helicóptero.
Una vez deshechada la opción del atentado, queda por ver si se trató de un fallo humano o técnico.
En el primero de los casos, el honorable Lautaro expuso su curiosa interpretación del caso. Uno de los helicópteros era pilotado por dos jóvenes del ejército en el que iba también la hija de Larriva (17 años de edad). Siempre según Lautaro, los oficiales irían distraídos coqueteando con Claudia Larriva y por lo tanto desatendiendo su obligación de máxima concentración. Vamos, yo planteo esto en Europa y se ríen de mí o alguno me suelta un estruendoroso “Estás chalao hijo...”.Pero no, cuando Lautaro expuso su teoría mereció de la mejor de las atenciones. Fueron muchos los que, ante mi incredulidad, asentían con la cabeza afirmando que eso tenía que ser. No sé si habrá sido así o no, pero vamos, grave es que demos por hecho que sí, muy significativo en todo caso...
El error técnico es una hipótesis aún no descartada. Para empezar, a pesar de tratarse de pilotos muy experimentados (alguno había seguido cursos de conducción nocturna en Israel...), nunca habían pilotado este modelo de helicópteros, de fabricación francesa. Conviene señalar que a pesar de ser franceses, se armaron acá, concretamente en Latacunga...
Según informaciones confidenciales, el accidente ocurrió cuando el helicópero en el que iba la ministra adelantó al otro.
Desde luego ha sido un duro golpe para el Ecuador, para el grupo de Correa y para la ciudad de Cuenca, de donde era originaria Guadalupe Larriva.
El Presidente del Ecuador ya habia afirmado que reemplazaria a Larriva con otra mujer, respetando así su intención inicial de acercarse lo más posible a la paridad en los puestos de Gobierno. Dicho y hecho, Lorena Escudero ya asume sus funciones.

Hay que ver cómo reacciona el Gobierno a este lamentable hecho. En todo caso, y en homenaje a Guadalupe, sólo nos queda terminar este comentario como ella terminaba muchas de sus intervenciones: ¡Hasta la victoria siempre!