Madrid no está tan mal
Y sin embargo esta corta estancia me está agradando mucho, y además sirve y servirá para quebrar ciertos prejuicios que tenía de la capi. La gente es bien amable, si bien es cierto que he hablado más que todo con andaluces, gallegos...Según parece uno de cada seis habitantes de Madrid es extranjero...
Cuando me entra la moriña del Ecuador, me doy un paseo por nuestro barrio, la Prosperidad, que está repletito de latinos, especialmente dominicanos. Me comí incluso unos chifles hace unas semanas.
Ay ese Ecuador, debatiéndose a vida o muerte entre el cambio social y la prolongación de la decadencia moral. Dale Correa, dale a la Asamblea Constituyente, cueste lo que cueste, le cueste a quien le cueste. El futuro que merece el Ecuador no es otro que la Constituyente, así lo quiso el pueblo cuando votó por la lista 35...
Y volviendo a Madrid, el metro todo lo práctico que quieran, pero qué agobio estar ahí todo el día metido, me entra complejo de topo. Cada día hago tres líneas distintas para ir a mi curso, me lo conozco ya al dedillo, quién lo diría...
El curso muy bien, tras unas semanas demasiado teóricas hemos ido bajando a la realidad, a lo práctico, y siento que estoy aprendiendo bastante, que de eso se trataba.
Bueno os dejo porque estoy en un cyber. Sí, creo que el vecino se ha dado cuenta del chollo del wi fi y ha tenido que cerrar su ventana o directamente apagar el módem. En fin, lo bueno, si breve, dos veces bueno dicen.
Pues nada estimados lectores, tras semanas en silencio vuelve el blog, a ritmo impredecible pero vuelve, no tiene otro destino que seguir dando la lata.

